Memorándum – Acompañamientos a alumna en su ERASMUS+ Zagreb – Febrero de 2026

5:00 suena el despertador, pues hay que prepararse para ir al aeropuerto Madrid-Barajas.

Comienza la aventura Erasmus para Emma Arribas alumna de grado medio de Atención a Personas en situación de dependencia del IES Alonso Avellaneda de Alcalá de Henares, que compartirá con otros cinco alumnos más de grado superior que van como ella a realizar sus prácticas.

Emma en concreto las realizará en un centro sanitario de Zagreb, ayudando a personas mayores, en paliativos, incluso en coma desde hace cuatro años.

Toda una experiencia que comienza en la terminal 2, a las 6:30 de la mañana. Facturar maleta, control de seguridad y encontrarnos con el resto de los estudiantes Erasmus del centro en la puerta de embarque. Tras una escala en Frankfurt, llegamos a Zagreb y, no todos van a la misma residencia, así que nos repartimos en varios taxis y cada uno a la suya.

Emma y yo nos dirigimos a una residencia solo de chicas situada a 15 minutos andando de la plaza Jelovica, la más céntrica de la ciudad.

Tras no conseguir entendernos con el conserje, aparece Lea, profesora de historia de la residencia que, gracias a visionar telenovelas mexicanas, habla español y se nos abren los ojos, y las orejas al podernos comunicar, porque no todo el mundo habla inglés allí.

Lea, nos invita a pasar, nos enseña la residencia y todas las dependencias de la misma (sala de TV, de ordenadores, biblioteca, lavandería) …en la residencia hacen ajedrez, teatro, karaoke, y es invitada a participar en todas las actividades que le apetezca, algo a agradecer ya que es la única chica y por tanto la que no tiene contacto con otros españoles en la residencia…inmersión lingüística en modo ON.

Tras probar la comida de la residencia, que no podemos catalogar de grandes delicatessen diremos que para ser las cuatro de la tarde, todo es bienvenido, nos decidimos a salir a investigar los alrededores e intentar gestionar la tarjeta de transporte público, así como comprar alguna cosa en un supermercado cercano.

Finalizamos compras y a la residencia, a cenar y dormir para prepararse en el primer día de prácticas y la presentación por tanto en la entidad.

El jueves por la mañana a las 10, aproveché para ir a visitar la empresa de nuestro alumno Andrés, de administración y finanzas, Alpha Capitalist (asesoría financiera encargada de gestionar fondos y subvenciones europeas entre otros), donde el traje es la indumentaria diaria, la cual Andrés ha tenido que comprar y traer desde España pues ya fue informado del código de vestimenta antes de llegar. Importante contactar con las empresas antes de llegar al país y resolver todas las dudas.

La verdad es que esta empresa está ubicada en un edificio empresarial, enorme, llamado “Sky Office” formado por dos torres, a 50 minutos en transporte público desde su residencia (Ucenicki dom Maskimir), y desde la planta 19, pude conocer a la persona que lo tutorizará y que me explicó tanto a mi como a él las tareas que iba a desempeñar, donde podía comer, quienes eran el resto de los compañeros, y departamentos y resolver las dudas que nos pudieran surgir.

Finalizada la visita a la empresa de Andrés, me dirijo al centro nuevamente para dar una primera vuelta de reconocimiento al centro y comer algo antes de quedar con Emma.

Tras varios cambios de horario y ubicación, nos citan a ambas en una de las sedes de la empresa en la que nos presentamos a las 14h. Allí conocimos a Kristina, la persona que tutorizará a Emma durante su estancia y la cual le indicará las labores a realizar, horarios (turnos rotatorios de 7 a 15 y de 11 a 19h), las normas de esta (no uso de móvil durante la jornada laboral, teniendo que dejarlo en una caja comunitaria, nada de cadenas en el cuello, pulseras, ni pendientes en la cara), y el uso del uniforme, que, aunque Emma viene preparado con uno blanco y sus zuecos, le ofrecen otro de cambio y rosa, allí son los que usan las personas que les atienden en las labores de limpieza y comida.

Emma ese día ya se queda a hacer sus prácticas y a la salida de estas decide volver a la residencia a cenar y descansar que al día siguiente hay que estar a las 7 allí y le separan 50 minutos de transporte público.

Tras las primeras jornadas, algunos contrastes en su forma de proceder, pues Emma el curso anterior realizó prácticas durante quince días en una residencia en Alcalá, pudiendo comprobar que ciertas rutinas, como la ducha, no se llevan con el mismo rigor diario, pues en España se ducha a los pacientes todos los días, y en este sanatorio solo una vez a la semana. Pero lejos de juzgar, seguimos aprendiendo. Emma no sabia que en este tipo de residencia-sanatorio podía encontrarse con pacientes en coma o paliativos, más propias de hospitales quizás en España.

El viernes por la mañana mientras todos los alumnos estaban en sus empresas procedía a visitar la empresa Utiliter, donde un alumno de “gestión de ventas y espacios comerciales”, Axel, dos de “desarrollo de aplicaciones multiplataforma”, Fran e Iván, y nuestro veterano Josep de “administración de sistemas informáticos” realizan sus prácticas. Para empezar una maravillosa bienvenida por parte de desarrolladores y departamento comercial, con foto de grupo incluida, y unas pantallas enormes, no usuales en mis visitas a empresa españolas, así como un despacho para el trabajo de los tres alumnos, pues Axel se ubica con su departamento comercial. Me encantó la empresa, el ambiente, y lo que hacen, pues son varias empresas, y tienen desde la programación de robots camareros hasta la una aplicación de búsqueda de empleo en Croacia llamada pick Jobs. Los alumnos están contentos con las tareas a desempeñar, así que profe contenta y alumnos también.

Tras mi salida de la empresa, Petra, la coordinadora erasmus del centro croata VET de economía me espera para vernos, así que me dispongo a llegar hasta el mismo donde he sido citada a las 11:30. Me presentan a una compañera, Ivanna, que será mi guía turística el lunes 9, a la directora del centro, veo también a Ana, la profesora que estuvo haciendo un jobshadowing dos semanas en nuestro centro en octubre en el departamento de administración y gestión, y también a ratos en el de comercio, con varios profes del centro.

Tras mi salida de la empresa, Petra, la coordinadora erasmus del centro croata VET de economía me espera para vernos, así que me dispongo a llegar hasta el mismo donde he sido citada a las 11:30. Me presentan a una compañera, Ivanna, que será mi guía turística el lunes 9, a la directora del centro, veo también a Ana, la profesora que estuvo haciendo un jobshadowing dos semanas en nuestro centro en octubre en el departamento de administración y gestión, y también a ratos en el de comercio, con varios profes del centro.

Finalizado el tour por la escuela, Petra y yo nos disponemos a comer juntas y comentar un poco la incorporación de los alumnos en empresas y residencias. De las tres residencias, una de ellas, donde muchos alumnos de Druga ekonomska skola viven, no está funcionando como esperábamos. Los chicos están en un edificio donde parte de las habitaciones no han sido renovadas y tiene una parte del baño que no cierra, un armario donde las puertas están pintadas y descolgadas, una mesa que tiene un agujero y que han rellenado con papel, una persiana a la que le falta la tapa del tambor y que sube y baja a duras penas, un cristal de la venta que está roto (pero como hay doble cristal no entra el frio), pero bueno…están ellos 3 solos en una misma habitación, compartiendo baño, eso sí, con la habitación de al lado. Pero quejémonos lo justo porque por 343€ cada alumno tiene derecho a 3 meses de estancia y pensión completa. Solamente unos días que cierran por vacaciones de semana santa (30 de marzo al 6 de abril) deberán buscarse la comida por su cuenta. Algo parecido le pasa al resto, pero además el resto del grupo debe abandonar la residencia para dormir también por cierre total de la misma por vacaciones.

Mientras llega el viernes noche y quedamos todos los chicos y yo para cenar en uno de los restaurantes italianos recomendados por Lea, y descubrir la actividad nocturna de Zagreb. Emma había recibido invitación por parte de  un compañero de las prácticas para ir a un club llamado H2O, pero finalmente el grupo se decidió por seguir la velada en otro mítico “Out Bunker”, del cual tras un rato de música internacional, mucha gente, calor, sensación de sardina y otros erasmus universitarios españoles de Split que estaba por Zagreb pasando el fin de semana, decidí abandonar sobre las 3 de la mañana para dirigirme a mi apartamento, mientras el resto del grupo decidía seguir un poco más la fiesta, porque algunas residencias como la de Emma, tienen horario y o llegas antes de las 12 o ya tienes que esperar hasta las 5 para acceder a ella.

El sábado la propuesta fue distinta, carnavales en Samobor. Pues dicho y hecho, descubramos este pueblo a 30 km de Zagreb e integrémonos en la cultura local. Concierto en la plaza del pueblo, música en croata, frio y ambiente de pueblo, pero eso sí, hoy a las 12 todos en su residencia.

El domingo fue para probar la gastronomía del lugar, y la famosa “strukli”, la cual fue degustada por todo el grupo en su versión salada de forma individual (varias alternativas), y dulce de forma compartida.

Una vez acabado, con la panza llena, el siguiente paso era dar a conocer el centro a aquellos alumnos que aún no habían tenido tiempo, entre ellos Emma. Un paseo por Lower y Upper Town nos permitieron invertir la tarde y bajar la comida: visita a la Catedral, el mercado Dolac, la puerta de Piedra, la plaza de San Marcos, la torre Lorstrack, el funicular más corto… y algunos lugares más, como el museo con la exposición de la corona croata de hace 1100 años, la estación de tren, la herradura verde, o la iglesia del monasterio Franciscano que me recomendaron dos profes del centro croata el lunes por la mañana en nuestra ruta por el centro y que terminé enseñando a los chicos el lunes por la tarde para finalmente despedirnos.

Hoy martes 10 de febrero solo quedaba recoger, un último paseo para ver el teatro de la ciudad, intentar visitar el jardín botánico, el cual está cerrado en invierno y algún apunte de parques que no ha habido tiempo para visitar.

Regreso contenta, sabiendo que los problemillas de la residencia de los chicos han sido resueltos, pues la puerta del baño ya cierra, el armario ya tiene todas las puertas ajustadas y todo el mundo ya está adaptado en su empresa, con el transporte local y con la comida de la residencia, de la cual no se quejan, sino que repiten, y sobre todo, con ganas de vivir la experiencia.

¡Misión cumplida!

– Isabel Yebra Ruiz –