Hola, mi nombre es Iván, tengo 21 años y estuve de Erasmus+ en Zagreb (Croacia) del 4 de febrero al 7 de mayo de 2026, haciendo mis prácticas en Utiliter, una empresa pequeña dedicada al desarrollo de software para el sector de la hostelería.

Mi experiencia en Croacia

En general no me puedo quejar. La gente croata es, en líneas generales, agradable, aunque algunos son algo más cerrados al principio hasta que coges confianza. La cerveza está muy bien de precio (0,5L por unos 3€), y estar en el centro de Europa me permitió viajar a precios que desde España serían imposibles de encontrar.

Hablando sobre la empresa: Utiliter

Era una empresa pequeña centrada en el desarrollo de software para hostelería. Las instalaciones eran cómodas, había RedBull gratis ilimitado y, cuando había alguna reunión importante, el CEO invitaba a comer a todo el equipo. Destacaría especialmente a un par de compañeros con los que coincidí desde el primer día y con los que terminé teniendo más confianza.

Mis funciones en la empresa

Mi tarea principal fue hacerme cargo del robot Keenon T10, un robot de servicio que la empresa utilizaba para eventos de hostelería. En concreto, me encargué de:

  • Configurar el robot para sus distintos usos.
  • Desarrollar una API propia para poder controlarlo en remoto.
  • Prepararlo y darle soporte cuando había que llevarlo a algún evento.

Fue una experiencia muy distinta a lo que había hecho hasta entonces en el grado, y me permitió meterme de lleno en un proyecto real de robótica aplicada, algo que pocas empresas ofrecen en unas prácticas.

Alojamiento

Aquí tengo que ser sincero: el alojamiento fue la parte más floja de la experiencia. Me alojé en la Učenički Dom Novi Zagreb, por un total de unos 350€ para los tres meses (un precio muy ajustado). El problema fue el estado de la habitación: un agujero en la ventana, otro en la mesa tapado con bolas de papel, armarios rotos y un baño compartido con otras 5 personas, además de algún roce con los vecinos de baño.

Podéis consultar toda la información oficial sobre la residencia (normativa, instalaciones y contacto) en su página web: udnovizagreb.hr.

Mi consejo: si reserváis en una residencia similar, pedid fotos reales y actualizadas de la habitación antes de confirmar, y preguntad directamente por el estado del mobiliario. El precio puede ser muy atractivo, pero conviene saber a qué se está reservando.

Transporte

Zagreb cuenta con una buena red de tranvías y autobuses gestionada por ZET. Como referencia de precios:

  • Billete sencillo (90 minutos): aprox. 1,30€
  • Billete nocturno: algo más caro
  • Tarjeta de día (24h, viajes ilimitados): aprox. 4€
  • Tarjeta de 3 días: aprox. 10€

Es un sistema bastante cómodo para moverse por la ciudad sin necesidad de coche.

Información de interés

Documentación: en algún momento os mandarán a un notario a firmar varios papeles. Mi consejo es que, si algo no os queda claro, no firméis sin entenderlo del todo; mejor preguntar antes que arrepentirse después.

Roaming: revisad con vuestra compañía telefónica si tenéis roaming incluido en Croacia. En mi caso, con O2 funcionaba perfectamente, pero tuve que activarlo antes de viajar.

Vuelos: si podéis, buscad un vuelo directo con alguna aerolínea española. A la ida hice escala en Frankfurt y el trayecto se alargó a 5-6 horas; a la vuelta, con Iberia y vuelo directo, fueron solo 3 horas. La diferencia se nota.

Qué ver en Zagreb

La ciudad en sí se puede ver tranquilamente en uno o dos días: tiene varios parques, museos y un centro histórico muy agradable para pasear. Si vais en grupo, os recomiendo el Museo de la Resaca (Hangover Museum); hay una chica que habla español perfectamente y lo hace muy ameno y si os interesa algo un poco mas que de mala espina o tenéis interés sobre guerras pasadas, hay un túnel que se uso durante la guerra civil para protegerse de los bombardeos aéreos, muy interesante de visitar de noche.

Escapadas por Europa

Una de las mejores ventajas de estar en Zagreb es lo fácil que es viajar por la zona. Con FlixBus (u otras compañías similares) podéis moveros a precios muy buenos tanto de transporte como de alojamiento. Yo aproveché para visitar Viena, Budapest y Liubliana, y mereció totalmente la pena.

Liubliana

Budapest

Vienna

Reflexión final

Repetiría la experiencia sin dudarlo, aunque probablemente no en el mismo destino, y si pudiera elegir, iría con gente de confianza que ya conociera de antes. Al final, gran parte de cómo vives tu Erasmus depende de con quién te toca compartirlo: es un poco una lotería, y eso influye mucho en la valoración general. Pero incluso con sus altibajos, fue una experiencia que recomiendo vivir sabiendo los riesgos que supone.